El accidente de Chernóbil (en ruso Черно́быльская ава́рия, "Chernóbylskaya aváriya; en idioma ucraniano Чорнобильська катастрофа, "Chornobilʹsʹka katastrofa"), acontecido en dicha ciudad de Ucrania el 26 de abril de 1986, ha sido el accidente nuclear más grave de la Historia, siendo el único que ha alcanzado la categoría de nivel 7 (el más alto) en la escala INES.
Aquel día, durante una prueba en la que se simulaba un corte de
suministro eléctrico, un aumento súbito de potencia en el reactor 4 de
la Central Nuclear de Chernóbil, produjo el sobrecalentamiento del
núcleo del reactor nuclear, lo que terminó provocando la explosión del
hidrógeno acumulado en su interior.
La cantidad de material radiactivo liberado, que se estimó fue unas 500
veces mayor que la liberada por la bomba atómica arrojada en Hiroshima
en 1945, causó directamente la muerte de 31 personas, forzó al gobierno
de la Unión Soviética a la evacuación de unas 135.000 personas y
provocó una alarma internacional al detectarse radiactividad en
diversos países de Europa septentrional y central.
Además de las consecuencias económicas, los efectos a largo plazo del
accidente sobre la salud pública han recibido la atención de varios
estudios. Aunque sus conclusiones son objeto de controversia, sí
coinciden en que miles de personas afectadas por la contaminación han
sufrido o sufrirán en algún momento de su vida efectos en su salud.
Tras prolongadas negociaciones con el gobierno ucraniano, la comunidad
internacional financió los costes del cierre definitivo de la central,
completado en diciembre de 2000. Desde 2004 se lleva a cabo la
construcción de un nuevo sarcófago para el reactor.
Tabla de contenidos [ocultar]
• 1 La central nuclear
• 2 El accidente
• 3 Reacciones inmediatas
• 4 Las evidencias en el exterior
• 5 Los efectos del desastre
• 5.1 Efectos inmediatos
• 5.2 Efecto en la salud a largo plazo
• 5.3 Restricciones alimentarias
• 5.4 Fauna y flora
• 5.5 Controversia sobre las estimaciones de víctimas
• 6 Estudios realizados sobre los efectos del accidente de Chernóbil
• 6.1 UNSCEAR 2000
• 6.2 Estudio de la AEN 2002
• 6.3 El Informe del Fórum de Chernóbil (2005)
• 6.4 El informe TORCH 2006
• 6.5 El informe de Greenpeace de 2006
• 6.6 El informe de la AIMPGN de abril de 2006
• 6.7 Otros estudios y alegaciones
• 7 Comparaciones con otros accidentes
• 8 Ayuda humanitaria a las víctimas de Chernóbil
• 9 Situación de la Central Nuclear de Chernóbil desde 1995
• 9.1 Operación y cierre de la central
• 9.2 Nuevo sarcófago
• 10 Véase también
• 11 Referencias
• 12 Enlaces externos
La central nuclear
La central nuclear de Chernóbil (Чернобыльская АЭС им. В.И.Ленина –
Central eléctrica nuclear memorial V.I. Lenin) (51°23′14″N 30°06′41″E)
se encuentra en Ucrania, a 18 km al Noroeste de la ciudad de Chernóbil,
a 16 km de la frontera entre Ucrania y Bielorrusia y a 110 km al norte
de la capital de Ucrania, Kiev. La planta tenía cuatro reactores
RBMK-1000 con capacidad para producir 1.000 MW cada uno. Durante el
periodo de 1977 a 1983 se pusieron en marcha progresivamente los cuatro
primeros reactores; el accidente frustró la terminación de otros dos
reactores que estaban en construcción. El diseño de estos reactores no
cumplía los requisitos de seguridad que en esas fechas ya se imponían a
todos los reactores nucleares de uso civil en occidente. El más
importante de ellos es que carecía de edificio de contención.
El núcleo del reactor1 estaba compuesto por un inmenso cilindro de
grafito de 1.700 t, dentro del cual, 1.600 tubos metálicos resistentes
a la presión alojaban 190 t de dióxido de uranio en forma de barras
cilíndricas. Por estos tubos circulaba agua pura a alta presión que, al
calentarse, proporcionaba vapor a la turbina de rueda libre. Entre
estos conductos de combustible se encontraban 180 tubos, denominados
«barras de control», compuestos por acero y boro y que ayudaban a
controlar la reacción en cadena dentro del núcleo del reactor.
El accidente [editar]
En agosto de 1986, en un informe remitido a la Agencia Internacional de
Energía Atómica, se explicaban las causas del accidente en la planta de
Chernóbil. Éste reveló que el equipo que operaba en la central el
sábado 26 de abril de 1986 se propuso realizar una prueba con la
intención de aumentar la seguridad del reactor. Para ello deberían
averiguar durante cuánto tiempo continuaría generando energía eléctrica
la turbina de vapor una vez cortada la afluencia de vapor. Las bombas
refrigerantes de emergencia, en caso de avería, requerían de un mínimo
de potencia para ponerse en marcha (hasta que se arrancaran los
generadores diésel) y los técnicos de la planta desconocían si, una vez
cortada la afluencia de vapor, la inercia de la turbina podía mantener
las bombas funcionando.
Para realizar este experimento, los técnicos no querían detener la
reacción en cadena en el reactor para evitar un fenómeno conocido como
envenenamiento por xenón. Entre los productos de fisión que se producen
dentro del reactor, se encuentra el xenón (Xe), un gas muy absorbente
de neutrones. Mientras el reactor está en funcionamiento de modo
normal, se producen tantos neutrones que la absorción es mínima, pero
cuando la potencia es muy baja o el reactor se detiene, la cantidad de
135Xe aumenta e impide la reacción en cadena por unos días. Cuando el
135Xe decae es cuando se puede reiniciar el reactor.
Los operadores insertaron las barras de control para disminuir la
potencia del reactor y esta decayó hasta los 30 MW. Con un nivel tan
bajo, los sistemas automáticos pueden detener el reactor y por esta
razón los operadores desconectaron el sistema de regulación de la
potencia, el sistema de emergencia refrigerante del núcleo y otros
sistemas de protección.
Con 30 MW comienza el envenenamiento por xenón y para evitarlo
aumentaron la potencia del reactor subiendo las barras de control, pero
con el reactor a punto de apagarse, los operadores retiraron
manualmente demasiadas barras de control. De las 170 barras de acero al
boro que tenía el núcleo, las reglas de seguridad exigían que hubiera
siempre un mínimo de 30 barras bajadas y en esta ocasión dejaron
solamente 8. Con los sistemas de emergencia desconectados, el reactor
experimentó una subida de potencia extremadamente rápida que los
operadores no detectaron a tiempo. A la 1:23, cuatro horas después de
comenzar el experimento, algunos en la sala de control comenzaron a
darse cuenta de que algo andaba mal.
Cuando quisieron bajar de nuevo las barras de control usando el botón
de SCRAM de emergencia (el botón AZ-5 «Defensa de Emergencia Rápida
5»), estas no respondieron debido a que posiblemente ya estaban
deformadas por el calor y las desconectaron para permitirles caer por
gravedad. Se oyeron fuertes ruidos y entonces se produjo una explosión
causada por la formación de una nube de hidrógeno dentro del núcleo,
que hizo volar el techo de 100 t del reactor provocando un incendio en
la planta y una gigantesca emisión de productos de fisión a la
atmósfera.
Reacciones inmediatas
Minutos después del accidente, todos los bomberos militares asignados a
la central ya estaban en camino y preparados para controlar el
desastre. Las llamas afectaban a varios pisos del reactor 4 y se
acercaban peligrosamente al edificio donde se encontraba el reactor 3.
El comportamiento heroico de los bomberos durante las tres primeras
horas del accidente evitó que el fuego se extendiera al resto de la
central. Aún así, pidieron ayuda a los bomberos de Kiev debido a la
magnitud de la catástrofe. Los operadores de la planta pusieron los
otros tres reactores en refrigeración de emergencia. Dos días después,
había 18 heridos muy graves y 156 heridos con lesiones de consideración
producidas por la radiación. Todavía no había una cifra del número de
muertos, pero un accidente nuclear aumenta día tras día la lista de
víctimas, hasta pasados muchos años después.
El primer acercamiento en helicóptero evidenció la magnitud de lo
ocurrido. En el núcleo, expuesto a la atmósfera, el grafito del mismo
ardía al rojo vivo, mientras que el material del combustible y otros
metales se había convertido en una masa líquida incandescente. La
temperatura alcanzaba los 2.500 °C y en un efecto chimenea, impulsaba
el humo radiactivo a una altura considerable.
Al mismo tiempo, los responsables de la región comenzaron a preparar la
evacuación de la ciudad de Prípiat y de un radio de 10 km alrededor de
la planta. Esta primera evacuación comenzó al día siguiente de forma
masiva y se concluyó 36 h después. La evacuación de Chernóbil y de un
radio de 36 km no se llevó a cabo hasta pasados seis días del
accidente. Para entonces ya había más de 1.000 afectados por lesiones
agudas producidas por la radiación.
La mañana del sábado, varios helicópteros del ejército se preparaban
para arrojar sobre el núcleo una mezcla de materiales que consistía en
arena, arcilla, plomo, dolomita y boro absorbente de neutrones. El boro
absorbente de neutrones evitaría que se produjera una reacción en
cadena. El plomo estaba destinado a contener la radiación gamma y el
resto de materiales mantenían la mezcla unida y homogénea. Cuando el 13
de mayo terminaron las emisiones, se habían arrojado al núcleo unas
5.000 t de materiales.
Comenzó entonces la construcción de un túnel por debajo del reactor
accidentado con el objetivo inicial de implantar un sistema de
refrigeración para enfriar el reactor. Este túnel, así como gran parte
de las tareas de limpieza de material altamente radiactivo, fue
desarrollado por reservistas del ejército ruso, jóvenes de entre 20 y
30 años. Finalmente, jamás se implantó el sistema de refrigeración y el
túnel fue rellenado con hormigón para afianzar el terreno y evitar que
el núcleo se hundiera debido al peso de los materiales arrojados. En un
mes y 4 días se terminó el túnel y se inició el levantamiento de una
estructura denominada sarcófago, que envolvería al reactor aislándolo
del exterior. Las obras duraron 206 días.
Las evidencias en el exterior
Las evidencias iniciales de que un grave escape de material radiactivo
había ocurrido en Chernóbil no vinieron de las autoridades soviéticas
sino de Suecia, donde el 27 de abril se encontraron partículas
radiactivas en las ropas de los trabajadores de la central nuclear de
Forsmark (a unos 1100 km de la central de Chernóbil). Los
investigadores suecos, después de determinar que no había escapes en la
central sueca, dedujeron que la radiactividad debía provenir de la zona
fronteriza entre Ucrania y Bielorrusia, dados los vientos dominantes en
aquellos días. Mediciones similares se fueron sucediendo en Finlandia y
Alemania, lo que permitió al resto del mundo conocer en parte el
alcance del desastre.
La noche del lunes 28 de abril, durante la emisión del programa de
noticias Vremya (Время), el presentador leyó un escueto comunicado:
Ha ocurrido un accidente en la central de energía de Chernóbil y uno de
los reactores resultó dañado. Están tomándose medidas para eliminar las
consecuencias del accidente. Se está asistiendo a las personas
afectadas. Se ha designado una comisión del gobierno.
Los dirigentes de la URSS habían tomado la decisión política de no dar
más detalles. Pero ante la evidencia, el 14 de mayo el secretario
general Mijaíl Gorbachov decidió leer un extenso y tardío, pero
sincero, informe en el que reconocía la magnitud de la terrible
tragedia.
Los efectos del desastre
La explosión provocó la mayor catástrofe en la historia de la
explotación civil de la energía nuclear. 31 personas murieron en el
momento del accidente, alrededor de 135.000 personas tuvieron que ser
evacuadas inmediatamente de los 155.000 km² afectados, permaneciendo
extensas áreas deshabitadas durante muchos años al realizarse la
relocalización posteriormente de otras 215.000 personas. La radiación
se extendió a la mayor parte de Europa, permaneciendo los índices de
radiactividad en las zonas cercanas en niveles peligrosos durante
varios días. La estimación de los radionucleidos que se liberaron a la
atmósfera se sitúa en torno al 3,5% del material procedente del
combustible gastado (aproximadamente 6 toneladas de combustible
fragmentado) y el 100% de todos los gases nobles contenidos en el
reactor. De los radioisótopos más representativos, la estimación del
vertido es de 85 petabecquerelios de 137Cs y entre el 50 y el 60% del
inventario total de 131I, es decir, entre 1600 y 1920 petabecquerelios.
Estos dos son los radioisótopos más importantes desde el punto de vista
radiológico, aunque el vertido incluia otros en proporciones menores,
como 90Sr o 239Pu.
Efectos inmediatos
Monumento a las víctimas del desastre de Chernóbil en el cementerio
Mitino de Moscú, donde están enterrados algunos de los bomberos que
combatieron las llamas y murieron después a causa de la radiación. Foto
de Mijaíl Yevstáfiev.
Medalla soviética concedida a los liquidadores.
La contaminación de Chernóbil no se extendió uniformemente por las
regiones adyacentes, sino que se repartió irregularmente dependiendo de
las condiciones meteorológicas. Informes de científicos soviéticos y
occidentales indican que Bielorrusia recibió alrededor del 60% de la
contaminación que cayó en la antigua Unión Soviética. El informe TORCH
2006 afirma que la mitad de las partículas volátiles se depositaron
fuera de Ucrania, Bielorrusia y Rusia. Una gran área de la Federación
rusa al sur de Briansk también resultó contaminada, al igual que zonas
del noroeste de Ucrania.
En Europa occidental se tomaron diversas medidas al respecto,
incluyendo restricciones a las importaciones de ciertos alimentos. Las
afirmaciones de altos funcionarios de Francia en el sentido de que el
accidente de Chernóbil no había tenido efectos importantes en su país
fueron ridiculizadas con el argumento de que la nube radiactiva se
habría detenido en las fronteras alemana e italiana[cita requerida].
Doscientas personas fueron hospitalizadas inmediatamente, de las cuales
31 murieron (28 de ellas debido a la exposición directa a la
radiación). La mayoría eran bomberos y personal de rescate que
participaban en los trabajos para controlar el accidente. Se estima que
135.000 personas fueron evacuadas de la zona, incluyendo 50.000
habitantes de Prípiat (Ucrania). Para más información en cuanto al
número de afectados, véanse las secciones siguientes.
Científicos soviéticos informaron de que el reactor 4 contenía entre
180 y 190 toneladas de dióxido de uranio y productos de
fisión.[cita requerida] Las estimaciones de material liberado en el
escape van del 5% al 30%, pero algunos liquidadores que estuvieron
dentro del sarcófago y de la contención del reactor (p.ej. Usatenko y
el dr. Karpan[cita requerida]) afirman que dentro no queda más del 5 ó
10% del combustible. Debido al intenso calor provocado por el incendio,
los isótopos radiactivos liberados, procedentes de combustible nuclear
se elevaron en la atmósfera dispersándose en ella.
Los "liquidadores" recibieron grandes dosis de radiación. Según
estimaciones soviéticas, entre 300.000 y 600.000 liquidadores
trabajaron en las tareas de limpieza de la zona de evacuación de 30 km
alrededor del reactor, pero parte de ellos entraron en la zona dos años
después del accidente.
Efecto en la salud a largo plazo
Inmediatamente después del accidente, la mayor preocupación se centró
en el yodo radiactivo, con un periodo de semidesintegración de ocho
días. Hoy en día (2007) las preocupaciones se centran en la
contaminación del suelo con estroncio-90 y cesio-137, con periodos de
semidesintegración de unos 30 años. Los niveles más altos de cesio-137
se encuentran en las capas superficiales del suelo, donde son
absorbidos por plantas, insectos y hongos, entrando en la cadena
alimenticia.
De acuerdo con el informe de la Agencia de Energía Nuclear de la OECD
sobre Chernóbil, se liberaron las siguientes proporciones del
inventario del núcleo.
Las formas físicas y químicas del escape incluyen gases, aerosoles y,
finalmente, combustible sólido fragmentado. Sobre la contaminación y su
distribución por el territorio de muchas de estas partes esparcidas por
la explosión del núcleo no hay informes públicos.
Algunas personas en las áreas contaminadas fueron expuestas a grandes
dosis de radiación (de hasta 50 Gy) en la tiroides, debido a la
absorción de yodo-131, que se concentra en esa glándula. El yodo
radiactivo procedería de leche contaminada producida localmente, y se
habría dado particularmente en niños. Varios estudios demuestran que la
incidencia de cáncer de tiroides en Bielorrusia, Ucrania y Rusia se ha
elevado enormemente. Sin embargo, algunos científicos piensan que la
mayor parte del aumento detectado se debe al aumento de controles.
Hasta el presente no se ha detectado un aumento significativo de
leucemia en la población en general. Algunos científicos temen que la
radiactividad afectará a las poblaciones locales durante varias
generaciones.
Las autoridades soviéticas comenzaron a evacuar la población de las
cercanías de la central nuclear de Chernóbil 36 horas después del
accidente. En mayo de 1986, aproximadamente un mes después del
accidente, todos los habitantes que habían vivido en un radio de 30 km
alrededor de la central habían sido desplazados. Sin embargo la
radiación afectó a una zona mucho mayor que el área evacuada.
Restricciones alimentarias
Un pueblo abandonado cerca de Prípiat, cerca de Chernóbil
En abril de 1986 varios países europeos (con la exclusión de
Francia)[cita requerida] impusieron restricciones a los alimentos en
relación con el accidente, particularmente a las setas comestibles y a
la leche. 20 años después las restricciones siguen siendo aplicadas en
la producción, transporte y consumo de comida contaminada por la
radiación, especialmente por cesio-137, para impedir su entrada en la
cadena alimentaria. En zonas de Suecia y Finlandia existen
restricciones sobre el ganado, incluyendo los renos, en entornos
naturales. En ciertas regiones de Alemania, Austria, Italia, Suecia,
Finlandia, Lituania y Polonia, se han detectado niveles de varios miles
de becquerelios por kg de cesio-137 en animales de caza, incluyendo
jabalíes y ciervos, así como en setas silvestres, bayas y peces
carnívoros lacustres. En Alemania se han detectado niveles de 40.000
Bq/kg en carne de jabalí. El nivel medio es 6800 Bq/kg, más de diez
veces el límite impuesto por la UE de 600 Bq/kg. La Comisión Europea ha
afirmado que "las restricciones en ciertos alimentos de algunos estados
miembros deberán mantenerse aún durante muchos años.
En Gran Bretaña, de acuerdo con la Ley de Protección de la Comida y el
Ambiente de 1985, se han estado usando Órdenes de Emergencia desde 1986
para imponer restricciones al transporte y venta de ganado ovino que
supere los 100 Bq/kg. Este límite de seguridad se introdujo en 1986
siguiendo las orientaciones del Grupo de Expertos del Artículo 31 de la
Comisión Europea. El área cubierta por estas restricciones cubría en
1986 casi 9000 granjas y más de 4 millones de cabezas de ganado ovino.
En 2006 siguen afectando a 374 granjas (750 km²) y 200.000 cabezas de
ganado.
En Noruega, los Sami resultaron afectados por comida contaminada, y se
vieron obligados a cambiar su dieta para minimizar la ingesta de
elementos radiactivos. Sus renos fueron contaminados al comer líquenes,
que extraen partículas radiactivas de la atmósfera junto a otros
nutrientes.
Fauna y flora
Después del desastre, un área de 4 kilómetros cuadrados de pinos en las
cercanías del reactor adquirieron un color marrón dorado y murieron,
adquiriendo el nombre de "Bosque Rojo". Algunos animales en las zonas
más afectadas también murieron o dejaron de reproducirse. Una manada de
caballos abandonada en una isla a 6 km de la central nuclear se
extinguió al desintegrarse sus glándulas tiroides.
En los años posteriores al desastre, en la zona de exclusión abandonada
por el ser humano ha florecido la vida salvaje. Bielorrusia ya ha
declarado una reserva natural, y en Ucrania existe una propuesta
similar. Varias especies de animales salvajes y aves que no se habían
visto en la zona antes del desastre, se encuentran ahora en abundancia,
debido a la ausencia de seres humanos en el área.
En un estudio de 1992-1993 de las especies cinegéticas de la zona, en
un kilo de carne de corzo se llegaron a medir hasta cerca de 300.000
bequerelios de cesio-137. Esta medida se tomó durante un periodo
anómalo de alta radiactividad posiblemente causado por la caída de
agujas de pino contaminadas. Las concentraciones de elementos
radiactivos han ido descendiendo desde entonces hasta un valor medio de
30.000 Bq en 1997 y 7.400 en 2000, niveles que siguen siendo
peligrosos. En Bielorrusia el límite máximo permitido de cesio
radiactivo en un kg de carne de caza es 500 Bq. En Ucrania es de 200 Bq
para cualquier tipo de carne.
Controversia sobre las estimaciones de víctimas
Se prevé que la mayoría de muertes prematuras causadas por el accidente
de Chernóbil sean el resultado de cánceres y otras enfermedades
inducidas por la radiación durante varias décadas después del evento.
Una gran población (algunos estudios consideran la población completa
de Europa) fue sometida a dosis de radiación relativamente bajas,
incrementando el riesgo de cáncer en toda la población (según el modelo
lineal sin umbral). Es imposible atribuir muertes concretas al
accidente, y muchas estimaciones indican que la cantidad de muertes
adicionales será demasiado pequeña para ser estadísticamente detectable
(por ejemplo, si una de cada 5.000 personas muriese debido al
accidente, en una población de 400 millones habría 80.000 víctimas
mortales debidas al accidente, estadísticamente indetectables). Además,
las interpretaciones del estado de salud actual de la población
expuesta son variables, por lo que los cálculos de víctimas se basan
siempre en modelos numéricos sobre los efectos de la radiación en la
salud. Por otra parte los efectos de radiación de bajo nivel en la
salud humana aún no se conocen bien, por lo que ningún modelo usado es
completamente fiable (afirmando incluso varios autores que el efecto de
la hormesis, que está comprobado en la acción de otros elementos
tóxicos, también debería aplicarse a las radiaciones).
Dados estos factores, los diferentes estudios sobre los efectos de
Chernóbil en la salud han arrojado conclusiones muy diversas, y están
sujetos a controversia política y científica. A continuación se
presentan algunos de los principales estudios.
Estudios realizados sobre los efectos del accidente de Chernóbil
UNSCEAR 2000
Artículo principal: Informe sobre Chernóbil de UNSCEAR 2000
Este informe destaca la muerte en las primeras semanas de 30 empleados
de la central o bomberos, de los 600 empleados de emergencias que se
encontraban en la central esa noche, dolencias debidas a las
radiaciones en 134, la evacuación de 116.000 personas de los
alrededores de la central, la relocalización de unas 220.000 personas.
El informe afirma que se observó un incremento significativo en la
incidencia de cáncer de tiroides en los niños, pero que no existe la
evidencia de un impacto importante en la salud pública que esté
relacionado con las radiaciones 14 años después del accidente. El
estudio no observa un incremento en la incidencia media de cáncer o un
incremento en la mortalidad que pudiera asociarse a la exposición a las
radiaciones. No se había encontrado que el riesgo de leucemia hubiera
crecido, incluso entre los trabajadores expuestos o los niños. El
informe señala que no existe ninguna prueba científica de incremento en
otros desórdenes no malignos relacionados con las radiaciones
ionizantes. Sí se informó de un incremento en otros efectos no
relacionados con un detrimento en la salud, como un incremento en las
muertes violentas y los suicidios.
Estudio de la AEN 2002
La Agencia para la Energía Nuclear presentó en 2002 un estudio en el
que indica que tras la respuesta de la URSS ante el accidente de
Chernóbil se produjeron un total de 31 muertes, uno debido a una
explosión, un segundo debido a una trombosis, uno más debido a
quemaduras y 28 debidas a las radiaciones.
Un total de 499 personas fueron hospitalizadas, de las que 237 tenían
síntomas de haber sido expuestos de forma importante a las radiaciones
perteneciendo los 28 muertos a este último grupo.
En el informe se citan dos estudios diferentes en los que se cifra
el posible incremento del número de cánceres en el futuro entre un
0,004 % y 0,01 % con respecto al número de cánceres total, entre los
que se encontrarían los producidos por el tabaco, la polución y otros.
También se enfatiza el hecho de que el número de cánceres de tiroides
entre los niños aumentó de una forma importante en Bielorrusia y
Ucrania debido al accidente de Chernóbil. En el periodo de 1986 a 1998
el número de cánceres con respecto al periodo de 1874 a 1986 se había
incrementado en 4057 casos de cáncer de tiroides en niños.
Prácticamente todos los casos fueron en niños nacidos antes del
accidente.
• Sumario del informe (HTML) (inglés)
• Informe completo (PDF) (inglés)
El Informe del Fórum de Chernóbil (2005)
Artículo principal: Informe del Fórum de Chernóbil
En septiembre de 2005, el informe del Fórum de Chernóbil (en el que
participan entre otros el OIEA, la OMS y los gobiernos de Bielorrusia,
Rusia y Ucrania) estimó que el número total de víctimas que se deberán
al accidente se elevará a 4000 (mejor estimador). Esta cifra incluye
los 31 trabajadores que murieron en el accidente, y los 15 niños que
murieron de cáncer de tiroides, todos ellos forman parte de las 600.000
personas que recibieron las mayores dosis de radiación.
La versión completa del informe de la OMS, adoptado por la ONU y
publicado en abril de 2006, incluye la predicción de otras 5000
víctimas entre otros 6,8 millones de personas que pudieron estár
afectados, con lo que se alcanzarían las 9000 víctimas de cáncer.
Entre otras críticas, el año 2006 Alex Rosen elevó sus críticas por
considerar que los datos del informe son anticuados y no toman en
cuenta más que las repúblicas ex soviéticas. Otra crítica expuesta por
grupos antinucleares se refiere al acuerdo que une al OMS y al OIEA y
que obliga a la primera a consultar y consensuar previamente sus
informes relacionados con sus competencias con el OIEA.
Artículo principal: Informe sobre Chernóbil TORCH 2006
Este estudio (en inglés The Other Report on Chernobyl, "El Otro informe
sobre Chernóbil") se realizó en 2006 a propuesta del Partido Verde
alemán europeo.
En él se destaca que el informe del Fórum de Chernóbil sólo tomó en
consideración las áreas con exposición superior a 40.000 Bq/m²,
existiendo otros países donde existe contaminación con niveles
inferiores a ese valor (Turquía, Eslovenia, Suiza, Austria y
Eslovaquia). Se indica que el 44% de Alemania y el 34% del Reino Unido
también fueron afectados. Se indica que se necesita un mayor esfuerzo
de investigación para evaluar las incidencias de cáncer de tiroides en
Europa, prediciendo de 30.000 a 60.000 muertes sólo por cáncer debidas
al accidente así como un aumento de entre 18.000 y 66.000 casos de
cáncer de tiroides sólo en Bielorrusia. Según este informe se ha
observado un incremento medio del 40% de tumores sólidos en
Bielorrusia. Además señala que la inducción de cataratas y las
enfermedades cardiovasculares tienen conexión con el accidente.
Este informe fue revisado en la Campaña sobre las radiaciones de bajo
nivel, donde se observó que era una revisión teórica de una pequeña
parte de la evidencia acumulada en los veinte años transcurridos desde
el desastre de Chernóbil que revela desviaciones consistentes al
ignorar o minusvalorar desarrollos cruciales en radiobiología, además
de que ignora un gran volumen de evidencias en Rusia, Bielorusia y
Ucrania.
En respuesta al informe del Fórum de Chernóbil, Greenpeace encargó un
informe a un grupo de 52 científicos de todo el mundo. En este informe
se estima que se producirán alrededor de 270.000 casos de cáncer
atribuibles a la precipitación radiactiva de Chernóbil, de los cuales
probablemente alrededor de 93.000 serán mortales; pero también se
afirma que "las cifras publicadas más recientemente indican que sólo en
Bielorrusia, Rusia y Ucrania el accidente podría ser responsable de
200.000 muertes adicionales en el periodo entre 1990 y 2004". Blake
Lee-Harwood, director de campañas de Greenpeace, cree que poco menos de
la mitad de las víctimas mortales totales se podrán atribuir al cáncer,
y que "los problemas intestinales, los del corazón y del sistema
circulatorio, los respiratorios, los del sistema endocrino, y
especialmente los efectos en el sistema inmunológico también causarán
muchas muertes".
Carl Bialik, en el Wall Street Journal, expresó las preocupaciones
existentes acerca de los métodos que Greenpeace utilizó en la
compilación de su informe. Por ejemplo, la dificultad de aislar los
efectos de Chernóbil de otros, como puede ser el incremento del número
de fumadores o mejoras en el diagnóstico de cánceres. Además de que es
imposible extrapolar de forma directa los datos de incrementos de
cáncer en Hiroshima y Nagasaki a poblaciones europeas.
Artículo principal: Informe sobre Chernóbil de la AIMPGN (2006)
En abril de 2006 la sección alemana de la AIMPGN realizó un informe que
rebate gran parte de los resultados del resto de estudios realizados.
Entre sus afirmaciones se encuentra que entre 50.000 y 100.000
liquidadores han muerto hasta 2006. Que entre 540.000 y 900.000
liquidadores han quedado inválidos. El estudio estima el número de
víctimas mortales infantiles en Europa en aproximadamente 5000. Según
el estudio sólo en Baviera (Alemania), se han observado entre 1000 y
3000 defectos congénitos adicionales desde Chernóbil. Sólo en
Bielorrusia, más de 10.000 personas han sufrido cáncer de tiroides
desde la catástrofe. El número de casos de cáncer de tiroides debidos a
Chernóbil previsto para Europa (excluida la antigua Unión Soviética) se
sitúa entre 10.000 y 20.000, entre otras.
Otros estudios y alegaciones
• El ministro de Sanidad ucraniano afirmó en 2006 que más de
2.400.000 ucranianos, incluyendo 428.000 niños, sufren problemas de
salud causados por la catástrofe.3 Tal como señala el informe de 2006
de la ONU, los desplazados por el accidente también sufren efectos
psicológicos negativos causados por éste.
• El estudio Radiation-Induced Cancer from Low-Dose Exposure
(Cáncer inducido por exposición a bajas dosis de radiación) del
Committee For Nuclear Responsibility (Comité para la responsabilidad
nuclear) estima que el accidente de Chernóbil causará 475.368 víctimas
mortales por cáncer.
• Otro estudio muestra un incremento de la incidencia del cáncer en Suecia.
• También se ha relacionado un cambio en la relación entre sexos
en el nacimiento en varios países europeos con el accidente.
• El sumario del informe "Estimaciones sobre el cáncer en Europa
debido a la precipitación radiactiva de Chernóbil", de la Agencia
Internacional para la Investigación del Cáncer, publicado en abril de
2006, afirma que es improbable que los casos de cáncer debidos al
accidente puedan ser detectados en las estadísticas nacionales de
cáncer. Los resultados de análisis de tendencia en el tiempo de casos y
mortalidad de cáncer en Europa no muestran, hasta ahora, un incremento
en tasas de cáncer, aparte de los casos de cáncer de tiroides en las
regiones más contaminadas, que se pueden atribuir a la radiación de
Chernóbil" Sin embargo, aunque estadísticamente indetectable, la
Asociación estima, basándose en el modelo lineal sin umbral, que se
pueden esperar 16.000 muertes por cáncer debidas al accidente de
Chernóbil hasta 2065. Sus estimaciones tienen intervalos de confianza
al 95% muy amplios, entre 6.700 y 38.000 muertes.
• Un estudio del GSF (Centro Nacional de investigaciones del
Medio Ambiente y la Salud) de Alemania, muestra evidencias de un
incremento en el número de defectos congénitos en Alemania y Finlandia
a partir del accidente
Comparaciones con otros accidentes
El accidente de Chernóbil causó algunas decenas de muertos inmediatos
debido al envenenamiento con radiaciones. Además de ellos se prevén
miles de muertes prematuras en las décadas futuras. De todos modos, en
general no es posible probar el origen del cáncer que causa la muerte
de una persona, y es muy difícil estimar las muertes a largo plazo
debidas a Chernóbil. Sin embargo, para entender la magnitud del
accidente sí es posible comparar los efectos que han producido otros
desastres producidos por el hombre, como por ejemplo:
• El fallo de la presa de Banqiao (Henan, China, 1975) causó al
menos la muerte de 26.000 personas debido a la inundación, y otras
145.000 murieron debido a las epidemias y hambrunas subsiguientes.
• El desastre de Bhopal (India, 1984), la BBC reportó
aproximadamente 3.000 personas muertas inicialmente, y al menos otras
15.000 murieron de enfermedades subsiguientes.
• La gran neblina de 1952 (Londres, Reino Unido, 1952), donde
los servicios médicos compilaron estadísticas encontrando que la niebla
había matado a 4.000 personas inicialmente y en los meses que siguieron
murieron otros 8.000.
• El desastre en MV Doña Paz, (Filipinas, 1987). Este incendio de productos del petroleo mató a más de 4.000 personas.
• La inundación en Johnstown (Pensilvania, Estados Unidos, 1889). 2.209 muertos.
Ayuda humanitaria a las víctimas de Chernóbil
Al informarse sobre el accidente varias naciones ofrecieron ayuda
humanitaria inmediata a los afectados, además de realizar promesas de
ayuda humanitaria a largo plazo.
Cuba ha mantenido desde 1990 un programa de socorro para las víctimas
de este accidente nuclear. Casi 24.000 pacientes, de Ucrania, Rusia,
Bielorrusia, Moldavia y Armenia, todos ellos afectados por accidentes
radioactivos, han pasado ya por el Hospital Pediátrico de Tarará, en
las afueras de La Habana. La mayoría de los pacientes son niños
ucranianos afectados por la catástrofe, con dolencias que van desde el
estrés post-traumático hasta el cáncer. Alrededor del 67% de los niños
provienen de orfanatos y escuelas para niños sin amparo filial. El
impacto social de la atención brindada es grande, porque estos niños no
tienen posibilidades económicas para tratar sus enfermedades. Son
evaluados y reciben todo tipo de tratamientos, incluidos trasplantes de
médula para quienes padecen leucemia. En este programa, el Ministerio
de Salud de Ucrania paga el viaje de los niños a Cuba y todo el resto
de la financiación del programa corre a cargo del gobierno cubano.
La ONG gallega "Asociación Ledicia Cativa" acoge temporalmente a
menores afectados por la radiación de Chernóbil en familias de la
Comunidad Autónoma de Galicia.
También se creó el Chernobyl Children Project International, y otros
países como Irlanda38 o Canadá39 también ayudaron a los niños afectados.
Situación de la Central Nuclear de Chernóbil desde 1995
Operación y cierre de la central
Ucrania era en 1986 tan dependiente de la electricidad generada por la
central de Chernóbil que la Unión Soviética tomó la decisión de
continuar produciendo electricidad con los reactores no accidentados.
Esta decisión se mantuvo después de que Ucrania obtuviese la
independencia. Eso sí, las autoridades tomaron varias medidas para
modernizar la central y mejorar su seguridad.
En diciembre de 1995 el G7 y Ucrania firmaron el llamado memorándum de
Ottawa, en el que Ucrania expresaba la voluntad de cerrar la central. A
cambio el G7 y la UE acordaron ayudar a Ucrania a obtener otras fuentes
de electricidad, financiando la finalización de dos nuevos reactores
nucleares en Khmelnitsky y Rovno y ayudando en la construcción de un
gasoducto y un oleoducto desde Turkmenistán y Kazajistán. En
noviembre de 2000, la Comisión Europea comprometió 65 millones de euros
para ayudar a Ucrania a adquirir electricidad durante el período
provisional (2000 – 2003) mientras se construían nuevas centrales.
El último reactor en funcionamiento fue apagado el 15 de diciembre de
2000, en una ceremonia en la que el presidente ucraniano Leonid Kuchma
dio la orden directamente por teleconferencia.
Nuevo sarcófago
Con el paso del tiempo, el sarcófago construido en torno al reactor 4
justo después del accidente se ha ido degradando por el efecto de la
radiación, el calor y la corrosión generada por los materiales
contenidos, hasta el punto de existir un grave riesgo de colapso de la
estructura, lo que podría tener consecuencias dramáticas para la
población y el medio ambiente.
El costo de construir una protección permanente que reduzca el riesgo
de contaminación cumpliendo todas las normas de contención de seguridad
fue calculado en 1998 en 768 millones de euros. Ucrania, incapaz de
obtener esa financiación en el escaso tiempo disponible, solicitó ayuda
internacional. Varias conferencias internacionales han reunido desde
entonces los fondos necesarios, a pesar de que el presupuesto ha ido
aumentando sensiblemente por culpa de la inflación.
En 2004 los donantes habían depositado más de 700 millones de euros
para su construcción (en total en esa fecha se habían donado cerca de
1000 millones de euros para los proyectos de recuperación), y desde
2005 se llevaron a cabo los trabajos preparativos para la construcción
de un sarcófago nuevo, cuya construcción había sido empezado finalmente
el 23 de septiembre de 2007, después de que el gobierno de Ucrania
había firmado un contrato con un consorcio francés NOVARKA y cuya
finalización está prevista para los principios de 2012. Se preve que la
constucción de éste sarcófago en forma de arca permitirá olvidar de
problemas de escape de materiales radioactivos desde Chernobyl durante
por lo menos cien años.
Antes de construir el nuevo sarcófago habrá que extraer del reactor 3
el combustible que aun contiene. Para ello se está construyendo en la
propia central un centro de almacenamiento de residuos de alta
actividad.