Hoy escribo esto que he denominado páginas del diseñador que a la vista y entendimiento de otros sería "EL DIARIO" Pero no es necesario llamarlo de esta manera, porque de sobra sabemos que nuestro mundo carece de una educación publicitaria.
si lo definiéramos, quedaría de la siguiente manera;
EDUCACIÓN PUBLICITARIA:
Ambiente libre de postes forrados y atados con pitas de colores, paredes chorreados, aceras ocupadas por moopies.
Nuestras ciudades están saturadas de propaganda que lejos de
proporcionar o anunciar algo, sirven como señales hechas por los mismos
propietarios de tiendas, o por alguien que trabaja en el ministerio de
comunicaciones, específicamente caminos, que le delegaron la tarea de
señalizar las vías y la indicación de kilómetros de las carreteras de
la región VI. Pero como lo han visto pintando ya es un experto en
publicidad.
Quieren hacer un rotulo pequeño, pero que explique los servicios y sus anexos.
Por ejemplo:
Algunos empiezan así:
ATENCIÓN, ATENCIÓN, MUCHA ATENCIÓN
Me pregunto yo ¿No sería funcional poner ahí un ojo grande con colores
llamativos? puesto que es un impreso y no un anuncio de radio.
Ah pero lo demás dice: Grandes descuentos: En el relleno de una pieza
de su dentadura, le regalamos una estrella en oro blanco o amarillo, un
filete o corona. Y si presenta este anuncio le hacemos una buena rebaja
y se lleva su almanaque cortesía del laboratorio.
Pero el rótulo tiene que medir 30 por 30 centímetros, porque la muni nos cobra el espacio que ocupa en la calle.
O este otro que dice:
LABORATORIO DENTAL
PEÑA DE ORO
EN DIOS CONFIAMOS
A lo que reflexiono, ¿Dios vende o Provee? Porque si el vendiera, hasta
yo haría en las clases de modelismo un santo de tamaño real, y lo
cargaría donde quiera que vaya aunque con una resolución de 25 dpis
pero grande. Se nos olvida que lo que hace el Ser Supremo es una
auditaría que al final refleja nuestros malos comportamientos y de ahí
pagar por nuestros pecados.
Si habláramos de toda la basura que hay en nuestro medio, tendríamos
que armar una enciclopedia y no una estrategia de medios, mucho menos
un anuncio que llene y satisfaga al consumidor.